Aviso a visitantes europeos

Este blog utiliza cookies. Solo es quería avisar, pues google me lo exige.

domingo, 8 de agosto de 2010

El verdadero chico de la burbuja

Cuando era niño y vivía en la época de Cine Permanencia Voluntaria del canal 5, un día pasaron una peli que, tiempo antes, anunciaban en los comerciales. Por los anuncios me dieron ganas de verla, y ya cuando la ví, como que me quedé así de ni fu ni fa (¿alguien se acuerda de esas payasitas? jajajaja)

 Disco, disco, fiebre discoooo

Estelarizada por John Travolta, cuenta la historia de Tod, un chico que no tiene un sistema inmune como el de toda la gente, por lo que debe vivir en una burbuja plástica esterilizada. Al final, según los médicos, ha formado anticuerpos, y por primera vez en su vida sale de su pequeño mundo, sin saber qué le deparará el destino.

 Apenitas para moverse.

Está basada en una historia real, la de David Vetter, que a diferencia de Travolta en la peli, vivió un verdadero drama. Nacido en 1971 con un síndrome llamado Inmunodeficiencia Combinada Grave (parecido al SIDA pero menos devastador si se aisla al sujeto, y que actualmente puede curarse con un transplante de médula ósea) David fue metido a una burbuja esterilizada apenas 10 segundos después de haber nacido. Sus padres lo habían concebido con duda, pues ya habían tenido un hijo así que se les murió. Sin embargo, de acuerdo a algunos doctores, podría haber alguna esperanza para David si resultara que su hermana mayor fuera la donante adecuada para un transplante de médula ósea que le diera vida a su sistema inmune.



Conforme los años pasaron, al igual que David, la burbuja crecía, es decir, se fabricaba una nueva para cubrir sus necesidades. Quienes lo rodeaban trataron de darle una vida lo más normal posible; por ejemplo, se le daba educación básica, veía TV, tenía amigos que iban a su casa, incluso uno de ellos (o sus padres) consiguió una función especial en un cine para que David pudiera ver El regreso del Jedi en su burbuja de transporte. Incluso la interacción con su hermana era casi como la de dos hermanos comunes y corrientes que como es normal, llegan a pelearse y a jalarse del chongo. En el caso de David era pelearse con su hermana usando los guantes que estaban en la burbuja. Aunque la hermana se dio cuenta que podía ganarle siempre que lo amenazara con desconectar el compresor que inflaba su ambiente artificial.

Al menos, dentro de lo malo, parecía más o menos "normal" la cosa. Sin embargo, muchas veces David dudaba que eso fuese vida. Decía que no entendía por qué debía recibir educación, leer o cosas así, si de todas maneras, su vida dependía de los demás y de las decisiones que tomaran para con él. Así que, ¿qué caso tenía aprender y todo eso, si de todas formas jamás habría podido hacer algo por sí mismo? Decía David...

Aunque la prensa mostraba a un niño felíz y aparentemente normal, David era psicológicamente inestable. Tenía episodios de rabia y cosas por el estilo, debido al confinamiento y a la falta de contacto humano. Una vez incluso, en uno de esos ataques, llegó a esparcir su propio excremento por toda la burbuja. ¿Cómo lo limpiaron? Es lo que aún me pregunto...

Así mismo, era un niño con un gran miedo a los gérmenes, pues sabía que eran una verdadera amenaza para él, algo que de verdad podía matarlo.

 David, renuentemente, acepta dar un paseo por el mundo exterior. Como ven, era mucho más independiente dentro de su burbuja que fuera de ella.

Como en la película estelarizada por Travolta, a David se le construyó un traje especial (no espacial, jajaja) para que pudiera recorrer el mundo exterior. La NASA fue la agencia encargada de fabricarle dos trajes, los cuales fueron poco usados. De hecho, sólo uno fue usado por David, y eso después de mucho tiempo de desconfianza pues la primera experiencia no fue nada agradable para el, debido a que al asomarse al casco, dijo que era el típico lugar donde los gérmenes vivían. Si usó el traje 7 veces, fue mucho. Nunca usó el de repuesto.

 12 años dentro de una burbuja...

Las esperanzas de una cura para David eran nulas, puesto que desde hacía tiempo se había visto que su hermana no era compatible para el transplante de médula ósea. Pero en 1983 se habían hecho avances en cuestión de transplantes entre personas no compatibles, así que se retomó la idea, no sin cierto miedo e incertidumbre. 

En 1984 se llevó a cabo el transplante, por medio de sondas intravenosas que entraban en la burbuja y aparentemente resultó bien, incluso había esperanzas de que por fin David dejara su burbuja. Pero meses después, David enfermó por primera vez en su vida. Con diarrea, vómito y sangrado intestinal severo, tuvo qué ser sacado de la burbuja para tratamiento. En esa ocasión su madre pudo tocar su piel por primera vez en su vida. Fuera de la burbuja, empeoró y cayó en coma. Más tarde en la autopsia se descubrió que tumores cancerosos habían crecido en todo su cuerpo. Y es que la médula ósea de su hermana contenía un virus dormido, por así decirlo, que a una persona normal no le habría hecho ni cosquillas, pero que despertó en en cuerpo de David.

Una de las cosas que David siempre quiso hacer si algún día salía de la burbuja, era tomar Coca Cola. Ya le habían dado, pero el proceso de esterilización arruinaba el sabor. Fue algo que pidió cuando lo sacaron de la burbuja para tratarlo después del transplante de médula, pero los doctores dijeron que era riesgoso en el estado en el que se encontraba.

Así pues, la vida del verdadero chico de la burbuja. Nada qué ver con la peli de Travolta, la cual David llegó a ver, comentando que era ridículo que Travolta entrase a su burbuja con el traje puesto sin esterilizarlo primero.

Orale...en los setentas era lógico creer que un niño criado en el total aislamiento crecería como un chavo de onda ultra sociable, fiestero y funcional...ah, y funky.

Ta cañón...

Que la Fuerza los acompañe...

No hay comentarios: