viernes, 14 de junio de 2013

Del baúl de mis recuerdos: Fortress

Fortress. Fortaleza. Suena a nombre de una edificación inexpugnable, pero al mismo tiempo un refugio, o quizás hasta una prisión.

Así se llamó una película de 1992 protagonizada por Christopher Lambert, en la cual lo metían preso por haber violado la ley de "un hijo por pareja". Una película que se situa en un futuro distópico, pero no voy a hablar de ella.

Voy a hablar en cambio de Fortress, una película de 1986 estelarizada por Rachel Ward, película nada futurista y quizás algo desconocida en ciertos círculos. Una película que considero de culto, vaya.

Como muchas, "basadas en hechos reales", se toma ciertas licencias para añadir drama y emoción a la experiencia de ver la película. El hecho real es el siguiente:

En el pueblo de Faraday, en 1972, en Victoria, Australia, dos sujetos armados entraron a la escuelita local, una institución rural de un solo cuarto. Secuestraron a la maestra y a sus seis alumnas y se las llevaron en una camioneta. Dejaron una nota en la escuela pidiendo una gran suma de dinero por el rescate, o si no, matarían a las alumnas y a la maestra.

El premier de Victoria aceptó pagar el rescate, y acordó con los secuestradores un punto de reunión. Iba armado, así como sus asistentes, con armas ocultas incluso en el tobillo. Pero los secuestradores no llegaron a la cita. 

Al día siguiente, los secuestradores le dijeron a la maestra que las dejarían en la camioneta solas, porque iban a recoger el dinero del rescate. Aprovechando que estaba sola con sus alumnas, la maestra pateó la puerta de la camioneta con sus botas, y logró abrirla. Era de madrugada. Escapó con sus alumnas y encontró ayuda unos kilómetros más adelante. Más tarde, se organizó una cacería por parte de las autoridades para capturar a los secuestradores, lo cual hicieron.



Y bien, ese es el hecho real en el que está basada esta película de la que voy a hablar, que a su vez también está basada en una novela basada en los hechos reales...puf...


Advertencia! Spoilers:

En una pequeña localidad rural de Australia, una maestra de escuela y dos de sus alumnos van camino al centro de enseñanza. Al llegar ahí, y disponerse, junto con los demás alumnos a comenzar su clase, uno de los niños comenta sobre la presencia extraña de unos sujetos enmascarados, tipos que vio poco antes de entrar a la escuela, rondando la zona. Con máscaras de pato, de Santa Claus, de gato y no me acuerdo qué otra, emboscan la escuela, y obligan a los alumnos y a su maestra a salir y subirse a una camioneta, permitiéndoles llevar sus cosas.



Hay alumnos de todas las edades, desde niños a adolescentes, porque, como es una escuela rural, todos los grados están revueltos en el mismo salón. La maestra, Sally, decide hacer todo lo posible para que no lastimen a sus pupilos.


Los secuestradores los llevan a una caverna en donde los mantendrán hasta que puedan cobrar el rescate. Mientras, los amenazan, e insinuan que violarán a la maestra y a una de las alumnas, la más crecida de todas, que está en esa línea entre niña y mujer, y es evidente por las formas de su cuerpo. 



Los secuestradores, pasado un rato, colocan una piedra en la pequeña entrada de la cueva. Sally deduce que, si pusieron la piedra, es porque no estarán ahí un tiempo. Así que aprovechan para explorar más su entorno y descubren que no es una pequeña cueva después de todo, sino todo un complejo de cavernas subterráneas, de las cuales al parecer, los secuestradores no tienen idea. Pero no toman una acción inmediata de escape. Los niños están cansados, asustados.

Los secuestradores regresan y la maestra les dice que los niños necesitan comer. Así que los secuestradores trepan a todos de nuevo en la camioneta y llegan a la casa de unos ancianos, a los que, a punta de escopeta, les exigen comida. Pero no precisamente para los niños, al principio. Los maleantes comen primero, y después la maestra Sally con sus niños.

Antes de irse, para que no haya testigos, los secuestradores matan a los ancianos. A Sally le pesa ello, pues fue ella quien pidió a los secuestradores lo de la comida. Los regresan a la caverna y más tarde vuelven a colocar la piedra. De nuevo están solos. 

Sally decide que es tiempo de escapar, así que lleva a todos sus alumnos a un lago subterráneo que antes habían visto, donde hay un gran muro de piedra, el cual ella, deduce, los llevará al otro lado del complejo de cuevas. Para pasar del otro lado, y estar secos y listos para emprender la huída, deben quitarse la ropa, al menos la de arriba, la interior no. Así lo hacen y pasan con la maestra casi de a uno por uno al otro lado, nadando por debajo del muro de roca. El último niño en pasar, casi un adolescente, guarda toda la ropa de los demás en su maleta para que no se moje.



 Pasados del otro lado, y aparentemente a salvo, deciden ahora sí escapar. Pero los secuestradores se dan cuenta y comienzan una cacería contra ellos, hiriendo en la persecución a dos de los niños.

Encuentran otra cueva, que deciden será su refugio, e improvisan trampas y armas con utensilios escolares como navajas y otros objetos filosos. Sally decide que es hora de, en vez de escapar, sobrevivir y no dejarse de los secuestradores. No quiere cometer más errores, o que haya más víctimas.

Maestra y niños juegan al cazador también, ahora. Y uno a uno van eliminando a los secuestradores, el penúltimo se enfrenta casi cuerpo a cuerpo con la maestra, quien es ayudada cuando los niños dejan caer un alud de rocas sobre el sujeto. El alud falla, pero permite a la maestra asestarle un golpe de gracia con una lanceta hecha de un palito y una navaja. 

Los niños y Sally ya han vivido demasiadas amenazas, tortura psicológica y persecución, sin mencionar heridas de bala. Su inocencia en ese aspecto les ha sido arrebatada. Así que preparan su fortaleza, la cueva, con más trampas. Armados con sus lanzas y piedras esperan. Y el último de los secuestradores, al ver el cuerpo del penúltimo, se abalanza con odio hacia la cueva donde ve fuego, entra a la cueva con un grito y con su escopeta, y... 

En esta parte hay dos versiones diferentes: la que yo recuerdo y la que ví hace poco. En Brasil, al parecer, editaron esta parte para acentuar más el drama y el impacto de lo que sigue. Y me gusta más esa versión.



Porque no se ve inmediatamente lo que sucede entre el secuestrador y Sally con sus niños. En la edición brasileña, la escena se corta a una plácida clase al aire libre. Sally les lee un cuento a los niños, y de repente aparece un detective con un policía. Viene a indagar sobre la investigación acerca del secuestro, ya que hay cosas que no concuerdan con la declaración de Sally y los niños, en relación a lo que han encontrado. Le piden que hable con ellos en privado, pero ella se rehúsa, pues dice que los niños ya lo vivieron y lo pueden escuchar todo sin problemas. 

De todas formas, los agentes la convencen de entrar al aula. Le dicen que en uno de los cadáveres encontraron no pruebas de haberlo matado en defensa propia, sino una brutal mutilación, hecha con mucho sadismo. La maestra les dice que, como ellos mencionan, no son pruebas concluyentes. Que dada la descomposición del cadáver y los animales que ahí habitan, ese es el estado en que lo dejó la naturaleza. Y que los niños ya han pasado por mucho. Pero antes de esto, en esta edición brasileña, al mencionar lo de la mutilación, Sally tiene un flashback: El secuestrador entrando a la cueva y tropezándose con una cuerda puesta a propósito, cayendo sobre la fogata, quemándose. La escopeta se dispara, pero da contra la roca; los niños y Sally saltan sobre el sujeto, y le clavan sus lanzas múltiples ocasiones. Le lanzan pedruscos a la cara y al cuerpo. Gritan con una emoción ancestral. 

Sally regresa al presente. En silencio, los niños entran al aula y toman palos a manera de lanzas. Comienzan a rodear sigilosamente a los agentes, quienes deciden que mejor ellos atarán cabos, y que los dejarán en paz. Se van. Los niños ríen, se sientan en sus pupitres para guardar sus cosas. Sally se despide de ellos, y cada quien emprende su camino.

La cámara hace un close-up a una repisa donde tienen animales en formol, nada raro en una escuela. Pero se acerca más y más a un frasco donde se aprecia un corazón...humano.

Como decía, en la edición brasileña hacen ese cambio de escena a manera de flashback para añadir suspenso a, ¿qué pasó con el último secuestrador? En la versión original, esa secuencia no se ve cortada. Y le quita emoción.

Fin de Spoilers, y en fin, es una película que en cierto modo me marcó. La ví cuando era niño y yo estaba acostumbrado a que, si en una peli aparecían niños como protagonistas, o era de risa o era una de esas películas "bonitas" que pululan por doquier. Me hizo ver que tramas hay muchas y muy complejas. Y que los niños son tan vulnerables en ciertas situaciones, pero pueden actuar de una forma también cruel y salvaje, aunque sea en defensa propia. Y que pueden adquirir un coraje y fuerza cuando lo hacen en equipo. 

Así mismo, después de eso, ¿siguen siendo niños? Me refiero a un estado mental, A un estado social, al perder la inocencia al matar, incluso.



Un elemento de la trama es la niña más grande del grupo, Narelle (interpretada por Rebecca Rigg), y lo que conlleva que es un escalón en el crecimiento emocional, el ver que ya no se es más un niño y que quizás se siente esa no-pertenencia al grupo en el que se está. Es una adolescente ya, y los secuestradores hacen comentarios remarcadamente morbosos para con ella. Está en un punto en el que no sabe si aún es niña, pero tampoco puede calificarse como mujer. De hecho, en la escena donde se están quitando la ropa para nadar, todas las demás niñas lo hacen con el pecho descubierto, sin problemas; ella está a punto de quitarse la parte de arriba de su ropa interior, pero lo duda. No lo hace. Es consciente, en esa situación, de su evidente diferencia con respecto a los demás niños, además, si se me permite decirlo, es MUY evidente y siendo un escuincle no podía dejar de pensar en esa escena cuando está a punto de quitarse su top, o cuando ya estaba en ropa interior y se notan todas sus formas. Más tomando en cuenta que, a pesar de hacer un papel de "niña", en aquel entonces Rigg ya tenía 19 añotes. Me inquietó en ese aspecto en aquel entonces.Como que a mí, en aquel entonces, también medio me "despertó", IYNWIM.

Quizás tiene elementos de Los Goonies (sin el humor) y de El Señor de Las Moscas (sin niños matándose entre ellos). En el segundo caso, es la supervivencia, el regreso, por momentos, a una etapa previa a la civilización. A momentos donde la adrenalina se impone a las neuronas. Donde, o te mueres tú o me muero yo, pero no me atraparás ni me harás daño.

El sentido del trofeo. Del trabajo en equipo. Y en gran, muy gran parte, la fuerza de la mujer, que sale a flote cuando ve a seres vulnerables a punto de ser vulnerados, y ella no lo permite.

No encontrarán, quizás, esta película en algún Blockbuster, ya que fue hecha exclusivamente para televisión. Pero en internet, ya saben...bajo su responsabilidad.

Gracias a esta película, ver El Señor de las Moscas más adelante ya no fue tan cañón. Y en parte la inocencia, la idea de que los niños solo viven cosas "bonitas" por el hecho de ser niños, se me derrumbó en aquel entonces. Digo en parte porque esta película fue otro de los elementos que me lo hizo ver. Otra cosa que me hacía evidente el hecho de que no por ser niño se es feliz fueron mis propias vivencias no tan afortunadas. No soy cinéfilo, pero tengo, como ven, una pequeña selección de películas de culto.

Fortress. Una película que pueden ver incluso en YouTube, subtitulada, véanla antes de que la quiten:




Que la Gorda los acompañe...

jueves, 13 de junio de 2013

México y el Culto-Cargo

Hace poco, la OCDE dijo que los mexicanos son de los que más trabajan en el mundo, y aun así, no ganan lo que sí pierden. La imagen que se tiene del mexicano en muchos ámbitos es que es huevón, que busca atajos en el trabajo y que realmente no hace nada. La realidad es bien distinta, pues son de los que tienen horarios laborales más largos, así como recorridos, y aun así, apenas llegan a fin de mes. Muchos, no todos, claro está.

En parte lo de la huevonez es cierto. Solo en parte. Imagínense, por ejemplo, un extranjero (no voy a decir nacionalidades nomás porque no quiero), que trabaja desde su oficina virtual en casa, trabaja 6 horas diarias, descansa sábado y domingo y gana 3 o 4 veces más que un mexicano que trabaja 10 o 12 horas diarias de lunes a sábado, y vive a más o menos una hora o a veces hasta 2 horas y media de distancia-tiempo de su trabajo.

Imagínense al mexicano, que de repente ve que puede hacer su trabajo en menos tiempo, porque ve que no es necesario tanto tiempo de estar sentado en una oficina. Pero no se puede ir a su casa porque el horario no se lo permite. Entonces, con ese tiempo que le queda, no le queda más que picarse los ojos y pensar de que, a pesar que lo tienen ahí tanto tiempo, apenas si puede pagar sus deudas, etc. O que hace mucho durante el día y no se nota su trabajo ni en la empresa ni en su bolsillo. Pues, lo único que queda es pensar "si trabajo más va a ser lo mismo, entonces, ¿para qué me esfuerzo más?" No hay incentivos ni resultados que puedan notarse en su período de vida. Su quizás única esperanza es que, de lo que trabaje, pueda dejarle la casa a los hijos, o aunque sea algún terrenito.

O ve que, por ejemplo, si trabaja en una empresa de gobierno pero como "outsourcing" o de honorarios, y tiene licenciatura, no tiene prestaciones ni nada, paga muchos impuestos (o se los retienen) y en cambio, el de la limpieza, que es sindicalizado y apenas tiene la primaria, llega con su coche nuevo, tiene un teléfono mejor que el de él, falta mucho al trabajo, llega tarde y tiene todas las prestaciones habidas y por haber, y además cuando sea viejo se va a jubilar. Pues la desmotivación es aun mayor.

Es decir, el mexicano no trabaja, burrea. El burro hace mucho, pero para él, los resultados y beneficios son pocos.

¿Qué hacen en otros países? Es menor el tiempo que hacen algo, pero hacen más cosas. Es decir, eficientan. En México eso está medio cañón por las ideologías tan arraigadas que tenemos desde, incluso, la Colonia. Una escena en alguna empresa mexicana u oficina podría sugerir algo así: El patrón tiene a los empleados como burros, y no puede ver que no estén haciendo nada (aunque en realidad ya hayan terminado) porque o, los amonesta, o les da más trabajo que muchas veces es innecesario. A pesar de las jornadas laborales, el patrón siempre dirá que son flojos y no quieren trabajar. Muy al estilo de los capataces españoles, que, a pesar de someter a los indígenas a trabajos que exigían más fuerza que la que poseían (trabajos que ni los españoles podían ni querían hacer), decían que los indígenas eran flojos, que no querían trabajar. 

Y culturalmente, también del lado de los empleados, está la idea de, o matarse trabajando, o creer que mientras más tiempo más se trabaja o se logran más resultados. El sacrificio autoinflingido y la idea ancestral arraigada de que "el trabajo no debe disfrutarse", "el trabajo cuesta trabajo, por eso se llama trabajo", "voy a trabajar, no a jugar". Idea que incluso nos venden en los medios.

Pero, ¿y el Culto-Cargo? A lo que voy es, después de esta especie de introducción que a la vez es catarsis, ¿no será que estamos haciendo algo mal, o al revés?

Y por cierto, ¿qué es el Culto-Cargo?

Este término, que es utilizado como "argumento" por muchos "investigadores" creyentes de los "antiguos astronautas" surgió de situaciones de la vida real, más concretamente, de la Segunda Guerra Mundial. En algunas islas de Melanesia, en Oceanía, se establecieron bases tanto japonesas como aliadas. Por increíble que parezca, los isleños habían estado, por siglos, desconectados de las civilizaciones circundantes, incluso, de la colonización inglesa en el resto de Oceanía.

Cuando las bases se establecieron, los isleños observaron que, además de la tecnología que traían los soldados consigo, traían bienes tales como ropa, comida enlatada, herramientas de metal, medicinas y demás provisiones, cosas que los soldados solían darles a los nativos en un gesto de simpatía o en algunos casos, por curiosidad. Fue el contacto de una civilización primitiva con una tecnológicamente avanzada.

El ser humano, cuando ve este tipo de cosas, tiende a preguntarse, ¿cómo es que llegaron a ese punto de avance tecnológico, científico y con bienes tan prácticos? Los nativos de Melanesia vieron cierto beneficio en su "simbiosis" forzada con las tropas, sobre todo las estadounidenses. Pero seguían sin comprender cómo es que los gringos habían llegado al punto al que habían llegado. Observaban que a los soldados continuamente les caían "del cielo" los víveres, en las famosas cajas estas que caen de los aviones con paracaídas. Los veían hacer marchas todas las mañanas con fusil al hombro, hablar por radio, hacer ejercicio, entrenamiento militar, y utilizar aparatos como aviones y jeeps.

Imitando vestimenta y "rituales" que en realidad son actividades cotidianas para las "deidades"

La guerra terminó, y los soldados ya no tenían nada qué hacer ahí. Así que tomaron sus cosas y se fueron. Para los nativos, se acabaron las medicinas, la comida en lata, los regalos, los dulces, la ropa. Suena muy inocente y quizás hasta absurdo, pero realmente no podían comprender cómo es que los gringos tenían todo eso y ellos no. Eran (y son) incapaces de comprender que toda esa tecnología y forma de vida es el resultado de cientos de años de desarrollo científico, de investigaciones, de abandonar cierto estadío que aún los liga a la naturaleza.

Ejemplo de supuesto "culto cargo" en Brasil, basado en una leyenda muy antigua

La lógica de los nativos: Los gringos recibían todas sus provisiones porque hacían rituales tales como marchar en la la mañana y hablar por radio. No entendían que era parte de su entrenamiento militar. Así es que, aun hoy en día, en algunas islas melanesias, se ven extraños rituales que de ancestrales no tienen nada: isleños ataviados con un pantalón azul y con pintura en el cuerpo que dice U.S.A., cargando fusiles de palo al hombro, marchando en formación. ¿Por qué lo harían? Porque responde a esta "lógica". Si ellos imitan a los gringos, algún día lo que sea que haya en el cielo los beneficiará con comida, medicinas y muchas otras maravillas mágicas, según ellos. 

 Un avioncito inútil

No solo ese ritual de marchar pervive hasta la fecha. Los nativos han hecho "radios" de madera y cocos, donde simulan hablar, usando el "slang" de los gringos en las comunicaciones de radiofrecuencia, "Charlie, Bravo-Tango, Jezebel, OK Roger, Copy", etc. Increíblemente...NO es un ritual que ellos sepan que no lleva a nada. En realidad tienen ese pensamiento mágico, de que si lo hacen, serán como los gringos que alguna vez pisaron sus islas. Y esto se ha ido deformando aun más con las generaciones que han pasado. Mientras más alejado y menos fresco el recuerdo, más deformado y mágico se vuelve el ritual.

Incluso fabrican cosas como aviones y jeeps de paja, no esperando que se muevan o avancen, sino que esto tenga contentas a las deidades que ellos creen que les van a mandar cajas en paracaídas desde el cielo.

¿Resumen? En el caso del culto-cargo, se copia solo lo superficial, lo que es evidente para la vista, sin entender ni pensar en los mecanismos que llevan, por ejemplo, a que una civilización sea técnicamente avanzada. Es decir, si yo no puedo tener un avión, pero puedo hacer algo que al menos se vea como avión, quizás me pareceré un poco más a esos poderosos seres que alguna vez me visitaron.

O, si yo veo que un gringo que se llama "Brian" es triunfador, quizás el nombre tenga algo de poder en sí mismo. Como yo no me llamo así, voy a llamar a mi hijo "Brayan", aunque no sea alto ni rubio, pero teniendo la esperanza de que en su nombre vaya implícito cierto estatus y poder. O voy a trabajar la misma cantidad de horas que los japoneses aunque no produzca los resultados que ellos producen, pero como son las mismas horas, quizás sirva de algo.

O veo que, de acuerdo al culto religioso que tengo, el que más sufre es el que tiene recompensa más adelante. Pues a sufrir como burro para ganarme el cielo, aunque en el fondo desee que mi situación sea mejor. O, como en Brasil o en Chile tienen un medio de transporte que medio les funciona, pues lo voy a poner acá aunque no sepa si realmente se necesita o si podemos desarrollar algo propio, único y adecuado a nuestra situación específica. Aunque sea se parece, ya es ganancia aunque siempre vaya lleno y no resuelva el problema de movilidad en la ciudad.

O voy a seguir viendo qué hacen en otros países, pero de manera superficial, solo para parecerme a ellos pero sin entender el por qué son así o asá, sin pensar que podríamos tener un desarrollo propio, el desarrollo de una identidad más única, no tan copiada, que incluso podría ser mejor. Con que me parezca, igual y ya me van a ver como a sus iguales.

¿No habremos estado practicando el Culto-Cargo durante décadas? ¿No habremos estado solo imitando superficialmente modelos externos que no son una solución viable para NOSOTROS?

En fín, es solo una opinión, no soy una autoridad en el tema.

Que la Gorda los acompañe...

miércoles, 12 de junio de 2013

¿México siempre ha sido un país bananero?

Si hoy se busca en Google el término "bananero", se va a encontrar uno con famoso creador de videos y parodias que ha trascendido a nivel internacional a través de YouTube. Pero este término tambien se aplica, de forma despectiva, a países, personas o instituciones latinoamericanas que tienen muy marcado el estereotipo de flojos, fruteros, atrasados, corruptos y servidores de las grandes potencias mundiales.

México es un país que incluso se puede considerar así por los propios mexicanos. Que no avanzamos, que si el gobierno, que si el vecino, que si...se ha escrito mucho, y muchas cosas ya están choteadísimas, que si "los cangrejos japoneses y los cangrejos mexicanos", que "así somos y qué", y en parte creo que es porque algunas cosas de nuestra historia ni siquiera se nos enseñan a nivel básico, como queriendo borrar del consciente colectivo la capacidad creativa no del mexicano, sino de todos los seres humanos, o queriendo dar a entender que en México jamás se ha producido nada que trascienda más allá de las fronteras aparte de la comida, la virgencita, las telenovelas, cosas de las que muchos "verdaderos mexicanos" están orgullosos y consideran verdaderos productos de exportación mientras tienen hijos a los que llaman "Brayan", "Alepsis", y ven películas de bajo presupuesto sobre la vida en el ambiente narco.

Y esto, ¿siempre ha sido así? ¿En qué momento se "torció" la historia de México? ¿A quién echarle la culpa? ¿Habrá sido en la conquista, que, pobrecitos de nosotros, nos chingaron y todavía estamos traumaditos (aunque no seamos descendientes tan directosde los nativos auténticos, sino en realidad mestizos, la mayoría de la población)?

La verdad es que la presencia y los logros de México pueden observarse en la historia relativamente reciente, incluso en un tiempo tan "corto" como lo es un siglo; sí, es corto, si lo comparamos con la historia de la humanidad.

En el siglo XIX, México se puso al tú por tú con Estados Unidos. No ganó, pero le dio batalla, y no se diga durante la intervención francesa. 

De hecho, a manera de breviario, aquí están algunas de las aportaciones de México, dentro de México, y al mundo:

Durante la revolución mexicana, existía una empresa de corte militar llamada Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas, que creó prototipos de tanques blindados y aviones (el avión Anzaldo fue un claro ejemplo de ello). Se hicieron pocos prototipos, cuya intención era ser usados en la guerra civil mexicana, y quizás en otros enfrentamientos en el mundo. A pesar de esto, es un buen aporte, ya que queda constancia de que aquí también se pueden hacer cosas que países de "primer mundo" hacen.

La tortilla ha sido, es y será, por mucho tiempo, básica en la alimentación del mexicano. En respuesta a la producción en serie, en el siglo XX se inventa la máquina tortilladora, cuyo ruido y movimiento a casi nadie se le ha escapado cuando está en la cola de las tortillas.

La píldora anticonceptiva fue desarrollada por un científico mexicano.

Guillermo González Camarena, en 1940, desarrolló un sistema de televisión a color, uno de tantos de los que llegó a haber, pero sentó las bases para mucho de lo que hoy conocemos en materia de entretenimiento.

Los creadores de google fueron asesorados por un profesor mexicano para su tesis doctoral, que fue, en fin, Google.

El concreto translúcido, un polímero que tiene propiedades mecánicas muy similares al concreto tradicional, y tiene aplicaciones donde lo estético y la resistencia no estén peleadas. Lamentablemente su producción está en pausa.

El mousepad fue inventado por un mexicano en 1979.

Los pilotes de control, un sistema de cimentación que fue desarrollado con base en estudios del suelo de la Ciudad de México, y que actualmente lo utilizan edificios tales como la Torre Latinoamericana.

El cinturón volador, el verdadero padre del Rocket Pack, esa mochila voladora que a veces sale en películas como las de James Bond.

En cuestión alimenticia, se desarrollan muchos productos derivados del nopal, del maíz y otros productos endémicos.

En la UNAM y en el Politécnico existen cientos de invenciones que no han salido a la luz por falta de promoción y también de interés por parte del público en general.

O sea, de que se puede, se puede. Esta solo es una pequeña lista. ¿Pero por qué, a pesar de esto, no estamos mejor?

Quizás podrían decirme que "es que es culpa, toda la culpa, del gobierno". Desde que me acuerdo que soy yo, el gobierno tiene la culpa hasta de que hace mucho calor o que llueve mucho. En gran parte sí. Sin embargo, como lo he dicho en otras entradas y lo comento de vez en cuando, somos millones de personas de las cuales, la gran mayoría, a pesar de que se quejan, son los que les mantienen el pico a los gobernantes, e incluso los admiran. Nos quejamos de Peña Nieto y un porcentaje importante votó por él. En gran parte es el destino que el pueblo (no todo, pero sí la mayoría) ha elegido. 

Talento hay, y aparte de las trabas que ponen "desde arriba", el mismo mexicano se las pone desde abajo.

Que la Gorda los acompañe...

jueves, 6 de junio de 2013

Lo que creo que creen los creyentes que creemos los ateos, y viceversa

Antes de continuar con esta "rebuznancia" intencional, quiero insistir que es una visión personal, no es necesario que la compartan conmigo ni quiero imponer ni convencer a nadie de nada. Es solo una inquietud y una percepción muy personal, y como es personal, no tiene por qué ser universal.

En la vida me he topado con muchas personas que tienen un sin fin de ideologías, creencias y maneras de vivir. Y entre grupos que pareciera que piensan igual, hay de todo. Hablando un poco de mí, no soy creyente, a pesar de que durante toda mi vida he estado entre gente religiosa de diversas denominaciones cristianas, incluyendo la católica (que para muchos, no son cristianos, aunque técnicamente lo son), a pesar de que durante un breve período de tiempo fui a una escuelita bíblica, a pesar de que durante años fui a misa los domingos, a asambleas en salones del reino de los Testigos de Jehová los miércoles (y algunos domingos), y otros domingos a una iglesia evangélica, a pesar de que me sé al derecho y al revés la ceremonia de misa católica y que en una iglesia podría pasar perfectamente por un creyente. O sea, a pesar de eso, no soy creyente, ¿por que? Porque, en lo que respecta al cristianismo, se me hace sospechoso que existan más de 35,000 denominaciones diferentes y que no sea una religión unívoca ni que exista solo una iglesia (más de 35,000 diferentes, imagínense). Algo que es la verdad, lo es, y punto, de una sola forma y unificaría no solo a todos los que creen en ello, sino a TODO EL MUNDO. Además, estoy en occidente. Si estuviera en oriente, la cosa sería lo mismo, solo cambiaría la religión. Siempre he sido curioso en cuanto al pensamiento racional, y me he formado mi creencia (o no-creencia) con base en todo lo que he aprendido y vivido. Pero repito. Es solo MI opinión y no pretendo que nadie la comparta, y menos imponerla.

Bueno, a lo que iba. A lo que "te truje, chencha". Esto que sigue puede que sea muy estereotípico, pero así tengo la percepción a veces. Una constante en muchos creyentes es pensar que los ateos creen o están afiliados a ciertas ideologías o "fes"(si se me permite el plural mal hecho), pero desde un punto de vista de "habladas". De porque fulanito o sutanito dijo "es que los ateos creen en esto, en lo otro y en aquello". Pero realmente no se ponen a investigar, ¿qué es lo que realmente creemos los ateos?.

Muchos creyentes (no todos) creen que los ateos:

-Nos sentimos la punta de lanza de la evolución en el mundo, y quizás en el universo.


En mi humilde opinión, muchos ateos pensamos que los humanos solo somos seres que hemos avanzado a un estadío de evolución que nos ha permitido el razonamiento y la generación de tecnología. Pero de ninguna manera somos lo último de lo último. Somos seres perfectibles, llenos de defectos, de fallas biológicas, redundancias inútiles en nuestro cuerpo, y en lo personal, teorizo que debe haber en el universo formas de vida más complejas que incluso se basan en otros elementos químicos, formas muy superiores a nosotros. Y a su vez, otras tantas más que ellos.

-Que TODOS los ateos creemos en la teoría de la evolución.


Ateísmo no es igual a teoría de la evolución. Creo una parte de esa teoría, la cual, sin embargo, no lo explica todo. Y considero que es una explicación susceptible a cambios mientras más evidencias se vayan juntando a lo largo del tiempo. Hay ateos que no creen en la teoría de la evolución, hay otros que creen incluso en la Panspermia, o incluso en teorías de astronautas ancestrales, o en paradojas temporales. Pero no. Ateísmo no es igual a teoría de la evolución.

Incluso hay creyentes que aceptan la teoría de la evolución, pero desde otro punto de vista: el diseño inteligente, o adaptaciones progresivas que Dios ha puesto en el camino para el mejoramiento de las especies.

-Que TODOS los ateos adoramos a Darwin (o a algún otro científico)

 


Muchas veces pueden hacerse analogías de la reverencia que sentimos quizás por un científico o investigador, con la adoración que algún creyente tiene para con Jesús, Dios o algún santo de su devoción. Es decir, ¿algunos pensarán que tenemos un altarcito con una figura de Darwin, sus veladoras y demás? En lo personal, veo a los científicos y teóricos prominentes como seres humanos. Sobresalientes, claro, pero de mi parte, y de parte de muchos otros ateos, no hay una adoración o devoción. Si a mí me dicen algo que insulte a Stephen Hawking...¡Bueno, pues allá Stephen Hawking! No es un ser divino o supremo. Es susceptible a errores, a estar equivocado en muchas cosas que ha teorizado. En cambio, muchas veces si un ateo hace alguna observación sobre Jesús o un santo, o Dios, el creyente se siente ofendido. No creo que haya razón, ya que se trata de seres supuestamente omnipotentes a los cuales no les afecta lo que un pobre ser humano pueda decirles, y si les molesta, podrían intervenir para defenderse con todo su poder, sin necesidad de usar a los creyentes, ¿no creen?.

-Que "La Ciencia" es, para nosotros, análoga a su religión


Algunas personas me han dado a entender que muchos ateos tenemos más reverencia por la ciencia que por lo espiritual y lo "esencial". Aquí siento como si se imaginaran que "La Ciencia" fuera una sola. Como si fuera una institución establecida de manera universal en la comunidad atea, ignorando que lo que existen son Las Ciencias. Y cada ciencia tiene una naturaleza distinta: biológica, física, química, del comportamiento humano, de la fisiología humana. Y dentro de esas ciencias existen diferentes corrientes, algunas con ideas radicalmente opuestas a alguna otra. El decir que un ateo solo confía en "La Ciencia" es como decir que un creyente solo se cuelga de "La Religión". Religiones hay muchas en el mundo. ¿Cual de todas?. El que un ateo sea seguidor de una ciencia en particular no siginfica que le tenga devoción, o que haya un edificio en particular donde los ateos nos reunamos a orarle a los científicos o a entonar cánticos científicos.

Incluso hay ateos que no están precisamente apegados a las ciencias, es más, muchos ni idea tienen sobre alguna en particular, ya que hay muchos que tienen qué ver más con el periodismo, o con la literatura, o la filosofía u otras disciplinas. No, la ciencia no es un objeto de adoración ni de devoción, y como mencionaba, no existe solo una. Son Las Ciencias.

-Que los ateos evolucionistas creemos que el ser humano desciende del mono


Me acuerdo del video del niño predicador que solo repite las cosas que le enseñaron como periquito, y en eso menciona que "que venimos del mono" y cosas así. En "El Origen de las especies" no existe ningún párrafo ni mención que diga "El ser humano desciende del mono". No. Lo que creemos en base a las investigaciones que se han hecho y a la evidencia reunida, es que somos descendientes de una larga cadena de antropoides, que los "monos" (serán homínidos) y los seres humanos, tenemos no solo uno, sino varios ancestros en común, los cuales se encuentran extintos. Esta creencia que tienen los creyentes de que los ateos decimos que "los humanos descendemos del mono" está basada en la falta de conocimiento sobre el trabajo de Charles Darwin. Invito a que algún creyente que piense esto lea "El Origen de las especies" y me indique donde dice que venimos del mono. Digo, si a mí me invitan a leer la biblia, ¿por qué ellos no quieren cuando yo les digo que lean literatura científica, social y filosófica no religiosa?

Un "argumento" "fuerte" de muchos creyentes es "yo nunca he visto que un mono se convierta en persona". La evolución no funciona así, mágicamente. Y ahí mi argumento es, "bueno, yo tampoco he visto que un planeta se forme completito en 6 días".

-Que los ateos creen en el diablo



Si no creemos en Dios, menos vamos a creer en el diablo. El no creer en una deidad implica tampoco creer en todo su panteón mitológico circundante. No, amigo creyente. No hacemos misas negras ni sacrificamos niños (cosa que sí dice la biblia que hicieron creyentes en su tiempo, no lo de las misas negras, sino el sacrificio de inocentes para contentar a su Dios). Creemos en lo que se puede demostrar o en lo que es lógico y teorizable con base en el conocimiento acumulado hasta ahora.

El hecho de creer en el diablo ya te quita lo ateo.

-Que solo creemos en lo que vemos

 



Esto está basado en "bueno, no ves tus pulmones pero, crees en que los tienes, ¿no? ¿Entonces, por qué no crees en Dios? No ves el aire, pero crees en él". Este "argumento" está muy apegado a aquello que se dice en la biblia sobre el apóstol Tomás, que le metió el dedo a Jesús para ver si era de a devis.

Pero, al menos en lo personal, estoy consciente de que la vista no es el único sentido que poseemos. Tenemos al menos 5 sentidos físicos y otros tantos sentidos subjetivos, que tienen qué ver con la mecánica de la mente. Creemos en lo que se puede demostrar, no solo en lo que se ve. Un ejemplo sería, lo de los pulmones. No los vemos. Pero hasta el más lerdo de los mortales en la edad oscura se daba cuenta de que algo en su pecho se hinchaba y desinflaba rítmicamente, además de tener sensación de ello. Basados en la observación, hay "algo" ahí dentro.

Siguiendo con el ejemplo de los pulmones, se sabía que se tenían por terribles accidentes, a lo mejor, que exponían todas nuestras tripas. Y más tarde, por las autopsias y estudios médicos realizados en la edad media tardía y el renacimiento. Otra prueba de que la fe cristiana no está a favor de la verdad...¿quién se oponía a la disección de cadáveres? ¡Pos el clero!. Si eso hubiera persistido hasta nuestros días, no sabríamos sobre nuestros pulmones, al menos no demasiado. 

No creemos solo en lo que vemos. Creemos en lo que es demostrable y que tenga bases firmes, no es solo "creer" por creer.

-Que todos somos malas personas, nada humanos y nada atentos con el prójimo


Hace tiempo ví en una imagen "el ser creyente no te convierte en una buena persona". En serio, existen creyentes que piensan que su fe solo es orar y asistir a sus ceremonias. De ahí en fuera, nada. Algo en lo que estoy de acuerdo es que la fe sin obras, es letra muerta.



Como dije al principio, he conocido de todo. Hay creyentes muy buenos, y creyentes muy malos. Así como ateos muy buenos y ateos muy malos. Hay ateos que, a pesar de no creer en un ser superior tal como las religiones lo conciben, son muy empáticos, procuran no hacerle daño a nadie. Ayudan a quienes tienen problemas. Son caritativos. Ayudan a construir conocimiento. Respetan todas las formas de vida del planeta, más a las indefensas. Son muy tolerantes con quienes no piensan igual que ellos. Se me haría una pendejada el que Dios un día se le apareciera a un ateo que toda su vida ha sido bueno y considerado y le dijera "pues sí, has sido bueno con tu prójimo, eres agradecido, no le haces daño a nadie, cuidas el planeta, eres ordenado, tolerante y has tenido relaciones sanas; pero como no crees en mí, te vas al infierno". Si ese dios en verdad existe, pues es demasiado defectuoso. 

Y he conocido a creyentes que en la iglesia son super fanáticos y devotos. Pero en sus hogares o en otros ámbitos son golpeadores, maltratadores, avaros, groseros, intolerantes y violentos. Hay de todo. La única diferencia es creer, o no creer.

-Que los ateos no creemos porque no nos hemos acercado a Dios o a alguna iglesia


Como dije al principio. Yo estuve rodeado casi toda mi vida por gente religiosa, adherente al cristianismo, pero de diferentes denominaciones. He leído (y sigo leyendo) la biblia. Porque ese es otro punto, u otra queja de algunos creyentes "es que si leyeras la biblia, creerías". O "es que no has leído la biblia". Muchos ateos tenemos conocimiento no solo sobre la biblia, sino también sobre otros libros considerados "sagrados". 

Sí la conocemos. Y en mi caso, conozco y practiqué muchos dogmas cristianos, y con base en ello, me formé mi pensamiento no-creyente, al comenzar a detectar inconsistencias, contradicciones y absurdos sobre todo en la supuesta historia del mundo.

Lo que puedo decir es que muchos creyentes solo conocen sobre su fe y no ven más allá. Algo que podrían hacer sería leer lo que nosotros los ateos leemos. Así sabrían en realidad qué creemos (y qué NO creemos). Si a mí me invitan a leer la biblia, yo los invito a formarse más en otras disciplinas. No tengan miedo. Si su fe es única, y es la verdad verdadera, el informarse más acerca de otras cosas "ateas" no les afectará en lo más mínimo, y si en serio poseen la verdad, entonces tendrán más herramientas para decir "mi fe es la única explicación a todo". ¿Harían su tarea?

-Que los ateos provenimos de entornos disfuncionales y por eso somos así. Que nos faltó amor.


En mi caso, en parte fue así. Pero no es así del todo, con todos. Hay muchos ateos que provienen de familias amorosas, funcionales y unidas. Solamente no creen. Además, no todas las familias de los creyentes son bonitas y unidas. En los creyentes, también hay muchas familias disfuncionales. Es decir, que el ser creyente no garantiza que la familia vaya a estar perfectamente bien educada, tolerante, con valores y una fuerte moral. A veces es doble moral.

-Que maltratamos a los creyentes, que somos intolerantes y malos con ellos.


Bueno...como decía, hay de todo. Hay ateos muy intolerantes, pero, vamos a hacer un recuento histórico.

Muchas guerras, en la historia temprana de las grandes civilizaciones, fueron por la fe. Por imponer una religión. Las cruzadas, por ejemplo, fueron una serie de guerras de lo más absurdas, pues se enfrentaban dos bandos de dos religiones "diferentes", pero que sorprendentemente...¡¡tienen el mismo origen!! Por eso al Islam y al cristianismo se les conoce como "religiones abrahámicas", por compartir casi todo su origen. Solo tienen divergencias en un punto y a partir de ahí surgen las distinciones. 



Y en casi todo el mundo, a quienes no creen, en algún momento se les ha tratado de imponer la creencia por la fuerza: mediante torturas (físicas y psicológicas) ostracismo, violación de sus derechos como individuos, etc. Incluso la muerte.

Aprendan un poco de historia, y entonces, díganme...¿quien ha sido intolerante con quién? ¿Hay alguna sola guerra en nombre del ateismo? En esta segunda, podría pensarse que sí, por los siguientes ejemplos:

La guerra cristera en México y la Revolución Rusa. Estas tienen por constante que se impone un estado donde se suprimen las libertades de expresión religiosa. Donde se ve al estado como un monstruo ateo que arrebata las creencias de los habitantes. Sin embargo, aquí se habla de hipocresía, más bien. Calles era un religioso de clóset. Y el estado de la URSS no fue del todo ateo. Permanecieron las iglesias ortodoxas. En ambos casos, se reemplazó la fe reinante de la población por un fanatismo hacia el estado. Esto es algo que el ATEÍSMO no es. Al final de cuentas, por ejemplo, en la URSS se dio el culto a la personalidad. Un ateo verdadero no tiene devoción por un dios, y menos aún por un simple ser humano.Así que a eso no se le puede llamar un estado ateo.

En el caso de la guerra cristera, los cristeros fueron igual o más violentos que los del ejército callista. También masacraron inocentes. A las maestras de escuela les cortaban los senos, y a los profesores, las orejas. Hicieron atentados. Derramaron sangre. Si solo se hubieran enfrentado al estado represor, pues sí, ahí se habría visto que realmente luchaban por la libertad de expresión. Pero no. Luchaban porque la balanza se inclinara a su favor, que se impusiera una religión oficial.

Y de todas maneras, hay qué ponerlo en la balanza: ¿Cuantas guerras ha habido por la religión, y cuantas por el ateísmo, supuestamente?

-Que todos somos comunistas


Se ha ligado ateísmo con comunismo. Como ya dije en entradas anteriores, el comunismo es una utopía que NUNCA se ha practicado en la historia de la humanidad. Los intentos de ello han acabado en estados burocráticos con culto a la personalidad de los gobernantes. Religión estatal, al final de cuentas. 

En lo personal, no comulgo con el comunismo, porque, como ya lo mencioné, es una utopía. Algo imposible de alcanzar, la esencia del comunismo es la tolerancia total, el que todos seamos iguales en cuestión de derechos y obligaciones, y totalmente libres. Pero no es posible. No todos los ateos son comunistas. Incluso me atrevo a decir que hay creyentes adherentes al comunismo.

Y eso es una pequeña parte de lo que creo que creen los creyentes (otra vez la redundancia) sobre nosotros, los ateos. Pero, de nuestra parte a veces hay estereotipos muy malos y obtusos sobre los creyentes. Como les digo, conozco a muchos, y hay de todo.  

Y aquí está un poco de lo que creo que muchos ateos piensan sobre los creyentes en general:


-No creen en el método científico, son ignorantes al respecto.


Hay muchos creyentes informados al respecto por medio de publicaciones de divulgación científica. Hay eminencias en las universidades que son creyentes. Solo no comulgan con algunas aseveraciones de algunas ciencias.

-Todos son de un bajo nivel intelectual y socioeconómico.



Si bien creo que el grueso de los creyentes son así, no todos. Hay muchos, muchos creyentes que obtienen grados de maestría y doctorado. Tienen carreras universitarias, y un buen nivel socioeconómico. Aunque también es cierto que la mayoría de los ateos tienen un buen nivel cultural y socioeconómico, e intelectual sobre todo, ya que para construir una no-creencia y basarla en algo lógico y demostrable requiere de aprendizaje y escalar en los diferentes estratos de cierto sector de la sociedad.

-Todos son necios y solo se adhieren a lo que dice la bibla (en el caso de occidente, claro está)



Hay creyentes que no se cierran a los argumentos del otro. Es cierto que no los comparten, pero por lo menos no se ponen a tratar de convencerlo para que crea. Simplemente tratan de mostrar su punto si la ocasión lo amerita. Si no, pues ni tocan el tema.

Muchas denominaciones cristianas van más allá de la biblia, en cuestiones generales de moral y de valores, cosas que son de sentido común y de lógica.

- Que no hacen nada, solo se la pasan rezando y asistiendo a sus iglesias.


Si bien hay casos así, pero no es cierto del todo. Hay varios creyentes que dan de comer o visten a los pobres, alfabetizan al que no sabe, y asisten en emergencias, son voluntarios en la Cruz Roja, qué se yo.

Y en cuestión de su vida diaria, su fe es parte de ella, no su vida entera. Van a trabajar jornadas enteras como cualquier otra persona, realizan un trabajo, y regresan a su casa a cenar, como cualquiera.

-Que son intolerantes


Muchos sí lo son. Y se sienten atacados si hay alguien que no crea como ellos. Pero no todos. Hay muchos que tratan de convencerte para que creas, es cierto, pero no todos. Muchos ni siquiera te molestan al respecto. Tengo algunos amigos que son creyentes, y saben que soy ateo. Nunca tocamos el tema. Los tolero y me toleran. Y no pasa nada.



De momento es todo, un breve recuento de una opinión que desde hace tiempo quería manifestar, ya que mi blog es un espacio donde siento que puedo compartir públicamente mis opiniones.

Esto también porque, por ejemplo, si alguien en su facebook pone citas de la biblia o alabanzas, está bien, es su creencia, pero, ¿por qué si alguien expresa su ateísmo está mal?

Que la Gorda me los bendiga...

viernes, 24 de mayo de 2013

Lo que pasa en el metro del DF y no en otros metros del mundo (Y viceversa)

Ya tiene tiempo que no escribo nada por aquí. Y creo que es hora, aunque sea, de hacer algo pequeñito pues no quiero abandonar este blog. Es solo que, tiempo e inspiración, no ha habido mucha. Pero en fin.

El metro del DF es uno de los sistemas de transporte colectivo de edad más o menos mediana en el mundo. Y digo mediana porque hay otros metros aun más antiguos que datan incluso de finales del siglo XIX. Y hay otros nuevísimos en países en desarrollo, con tecnología de punta y un aspecto aun limpio y flamante, pero que dentro de unas décadas no lo lucirán tanto.

En fin, es una pequeña lista de lo que sucede en el metro del DF y no en otros metros del mundo, a pesar de su mediana edad, porque el contexto le hace tener particularidades muy curiosas:

-Un gremio de vendedores ambulantes. Es decir, no solo se suben a vender y ya, están organizados para ampararse en contra de la policía.

-Ingenieros y mecánicos muy ingeniosos que hacen que trenes de más de 30 años aun estén en circulación, esto con un presupuesto raquítico.

-Trenes rehabilitados donde no deberían de estar. Es decir, en la línea 3 (Indios Verdes-Universidad) existen trenes que tienen muchas fallas, y es una línea de importante afluencia. Sin embargo, en líneas donde casi no hay gente, como la 4 (Santa Anita-Martín Carrera) y la 6 (Martín Carrera-El Rosario) es a donde envían los trenes rehabilitados que están en más o menos buenas condiciones. ¿Su lógica? Ni idea.

-Puertas que se abren con el tren en plena circulación, dentro del tunel, con riesgo de que, quien va recargado en la puerta, se caiga a las vías.


-Caso de un conductor ébrio que abre las puertas del lado equivocado.

-Ruinas prehispánicas encontradas en las excavaciones

-Manchas de humedad que asemejan a la Virgen de Guadalupe

-Inundación en época de lluvias (Metro Hangares) Quizás en otros metros del mundo pase de vez en cuando, pero aquí es casi cada año.


-Todo a $10

También está lo que sucede aquí y en China y en varios metros del mundo:

-Accidentes y suicidios

-Leyendas de fantasmas, asesinos e inlcuso monstruos. Cabe mencionar el fantasma de Pino Suárez y la rata gigante.

-Gran afluencia de personas en horas pico. Así como en los metros asiáticos, acá también entramos a empujones algunas veces.





-Partos en el metro

-Asaltos y atentados. Por ejemplo, la balacera en Balderas y la reciente explosión de un petardo en un baño del metro Bellas Artes. Afortunadamente, aun no ha habido algún loco al que se le ocurra detonar las vías. Y esperemos que NUNCA suceda.

-Músicos ambulantes, aunque en otros metros del mundo creo que no se meten a los vagones, solo cantan en los accesos o en los pasillos.

-Vagones exclusivos para mujeres y niños, como en la India o Japón.

-Acoso sexual.


-Estaciones a medio construir; por ejemplo, Ganaderos y Vía Láctea de la línea 12; creo que existe algo de infraestructura construida antes de que los habitantes de las zonas se opusieran a su edificación. Y si creemos en la leyenda urbana de Observatorio Línea 9 y las que fueron excavadas rumbo a San Ángel en la línea 7, y las de la línea 8 (Peralvillo y Nonoalco), bueno, pues ya no son tan poquitas. Esto si en verdad creemos que están a medio construir.

Y lo que (aun) no tenemos (pero que quizás sea cuestión de décadas para que tengamos):


-Estaciones abandonadas. Es decir, que alguna vez funcionaron pero dejaron de hacerlo ya sea por seguridad estructural o reordenamiento urbano o qué sé yo.

-Túneles abandonados.

-Gente viviendo en esos túneles abandonados. Aunque quien sabe, quizás ya haya quien viva en los registros, o respiraderos abiertos, lo dudo, pero puede ser.

-Gente cagando o meando entre los vagones. De hecho, en el metro de Nueva York ya han ocurrido algunas muertes debido a ello, pues los vagabundos aprovechan el espacio entre vagones para "tirar el miedo" ahí. Y en China no se quedan atrás, pero ahí es en los elevadores. No hay qué dar ideas para que la gente no haga lo mismo en los de la línea 12.



-Líneas enteras abandonadas.

-Un sistema de aviso de próxima estación en TODAS las líneas y en TODOS los trenes.

-Usar los túneles como refugio en caso de bombardeo, como en el Blitz contra Londres en la Segunda Guerra Mundial



-Trenes totalmente automatizados

En fin, es un metro ya no tan joven. Pero no deja de tener ciertas cosas que lo distinguen y otras que lo hermanan con otros del mundo.

Que la Gorda los acompañe...